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sábado, julio 12, 2014

Pasado, Presente y Futuro

"Tu pasado define tu presente" es lo primero que se me viene a la mente en este momento. En ese sentido, en ocasiones me da miedo ser juzgado o etiquetado por las decisiones y acciones que he hecho en diferentes momentos de mi vida, las cuales no siempre han sido las más acertadas, las más racionales ni las más sanas.

Aunque considero que me han servido de experiencia y me han permitido discernir actualmente lo que quiero y lo que no quiero para mi presente y mi futuro, a veces no puedo evitar sentir esa pesada carga o esa sombra que me acompaña a todas partes y que puede llegar a empañar mi presente.

Si me lo preguntan, puedo decir con total certeza que es la parte de mí que más me avergüenza, la parte de mi historia que desearía borrar, lo único que cambiaría de mi vida. Día con día trato de ser una mejor persona, no con la intención de minimizar las malas decisiones que he tomado, sino con el firme propósito de construirme un mejor futuro.

Todos tenemos un pasado, una historia. Y tal vez desafortunadamente para mí, gran parte de mi aprendizaje sobre la vida, las relaciones humanas y todo lo que me rodea, así como la la madurez y mi forma de ver las cosas, los he adquirido con base en errores, caídas y golpes que me ha dado la vida. Y definitivamente no es algo que me llene de orgullo, simplemente ES.

Deseo llegar al punto en que pueda reconciliarme con mi pasado, perdonarme por esas malas decisiones, que, poniendo mi vida en la balanza, pesen más las buenas acciones y decisiones que las malas, y que la persona que llegue a ser mi compañero de vida pueda aceptarme y quererme con todo lo que soy, con mi pasado, mi presente y mi futuro.


sábado, abril 19, 2014

Perdón

Platicando hace un par de semanas con un amigo, salió a colación la última persona de la que me enamoré y no funcionó. Recientemente volvió a mi mente dicha conversación y me di cuenta de algunos cambios y algunas cosas que quiero resaltar:

Me enamoré profundamente de él, y aunque desafortunadamente no coincidimos y nuestra relación no pasó de una amistad y aunque el proceso de soltar fue doloroso, no me dejó marcado de forma negativa, sino todo lo contrario. Agradezco infinitamente que se haya cruzado en mi camino. Doy gracias infinitas por lo mucho que aprendí de la vida, de las relaciones y de mí mismo. Le doy infinitas gracias por lo mucho que ayudó en mi desarrollo personal. Y doy gracias porque ese capítulo está más que cerrado; las heridas están completamente sanadas y mi corazón está listo para recibir a un amor verdadero y recíproco.

Por otro lado, durante mucho tiempo afirmé que si lo volvía a ver, no podría saludarlo como si fuéramos los grandes amigos y como si nunca hubiera pasado.
La realidad es que ahora siento que dicha declaración era producto aún del dolor o algo por el estilo. Ahora más bien pienso que si lo viera, le dirigiría una sonrisa y tal vez podría saludarlo y puede que me diera gusto verlo.

¿Por qué? Porque tal como lo dije anteriormente, son aguas pasadas, porque ya no hay historia ni vínculo entre nosotros, porque no cabe en mi corazón el dolor, la tristeza, la amargura, el rencor, sino la bondad, la paz y el PERDÓN.


Toda relación tiene un tiempo. Toda ruptura tieme un proceso. Y si somos capaces de vivir y entender cada etapa a su ritmo adecuado, y sobre todo aprender de cada relación, perdonar y comprender con todo el amor el hecho de que una persona no coincida en nuestro camino, entonces podremos seguir adelante y sobre todo estar listos para recibir a esa persona que sí coincida en nuestra búsqueda y nuestro camino.